Software a medida: tu programa, con tus pasos y tus nombres.
Trabajos, clientes, agenda, documentos, facturación y equipo en un solo sitio, construido alrededor de cómo trabajas tú. Sin pagar por lo que no usas.
Quiero mi programaDiseñamos y construimos el programa con el que llevas tus trabajos, tus clientes y tu facturación. Y lo conectamos con tu teléfono y tu WhatsApp para que ninguna llamada se quede sin respuesta.
Empezamos por lo que más tiempo te quita y lo vamos ampliando contigo.
Trabajos, clientes, agenda, documentos, facturación y equipo en un solo sitio, construido alrededor de cómo trabajas tú. Sin pagar por lo que no usas.
Quiero mi programaMarta coge el teléfono y el WhatsApp, apunta lo que necesita el cliente y le deja la cita puesta.
Quien rellena un formulario o un anuncio recibe llamada o mensaje al instante, antes de que busque a otro.
Si mandas un presupuesto y no contestan, el recordatorio sale solo, con tus palabras.
Cada trabajo en su fase. Y cuando está listo, un botón y el cliente se entera.
Menos clientes que no se presentan y más reseñas de los que salen contentos.
Facturas, fotos y presupuestos ordenados solos y a mano cuando los buscas.
Lo que facturas, de dónde te llegan los trabajos y el tiempo que te ahorras, cada mes.
Sin riesgo para tiPorque un programa a medida solo se entiende usándolo. Durante el primer mes lo usas con tus clientes de verdad, lo ajustamos sobre la marcha y, si no te convence, no pagas nada. El riesgo lo asumimos nosotros, no tú.
Cuando alguien te deja sus datos, Marta le llama o le escribe en el momento, mientras todavía está pensando en ti. Y si te piden presupuesto y no contestan, el seguimiento sale solo.
No te vendemos un programa ya hecho para que te adaptes tú. Primero miramos tu negocio y solo seguimos si de verdad podemos ayudarte.
Frases que escuchamos cada semana en nuestras llamadas a talleres y oficios. No son opiniones sobre Artifiwork: son los problemas que nos cuentan, y para los que hicimos el programa.
“Debajo de un coche no puedo coger el teléfono. Cuando devuelvo la llamada, ya han ido a otro.”
Con el programa: Marta coge la llamada y te deja apuntado qué le pasa al coche.
“Los presupuestos los mando y se quedan en el aire. No tengo tiempo de perseguirlos.”
Con el programa: Si no contestan, el recordatorio sale solo, con tus palabras.
“Me llaman cinco veces al día para preguntar si el coche está listo.”
Con el programa: Pulsas un botón y al cliente le llega el aviso por WhatsApp.
“Los WhatsApp los contesto por la noche, cuando llego a casa.”
Con el programa: Se contestan en el momento, aunque estés en plena obra.
“Debajo de un coche no puedo coger el teléfono. Cuando devuelvo la llamada, ya han ido a otro.”
Con el programa: Marta coge la llamada y te deja apuntado qué le pasa al coche.
“Los presupuestos los mando y se quedan en el aire. No tengo tiempo de perseguirlos.”
Con el programa: Si no contestan, el recordatorio sale solo, con tus palabras.
“Me llaman cinco veces al día para preguntar si el coche está listo.”
Con el programa: Pulsas un botón y al cliente le llega el aviso por WhatsApp.
“Los WhatsApp los contesto por la noche, cuando llego a casa.”
Con el programa: Se contestan en el momento, aunque estés en plena obra.

Soy de Málaga y trabajo con negocios de aquí. No somos una agencia de Madrid ni un call center: cada programa se diseña para tu negocio, vamos a montarlo contigo y, si algo falla, hablas directamente conmigo.
Empecé Artifiwork al ver cuántos trabajos se pierden en los negocios de aquí solo por no poder coger el teléfono a tiempo. Cada programa lo diseñamos con el dueño delante, para que se adapte a su forma de trabajar y no al revés.
¿Te queda alguna duda? Pregúntanos en la llamada.
Un programa hecho para tu negocio: con tus pasos, tus nombres y solo lo que usas. No es una aplicación genérica que tienes que aprender a usar.
Marta dice desde el saludo que es una asistente virtual, habla con educación y, si el cliente prefiere hablar contigo, toma el recado y te avisa. Tú decides cuándo contesta ella y cuándo tú.
Por eso lo hacemos a tu medida: con tus nombres y solo lo que usas. Te lo dejamos montado, te enseñamos en tu negocio y se usa desde el móvil.
No. Tus clientes siguen llamando a tu número de siempre. Cuando no lo coges, la llamada pasa a Marta.
Entre una y dos semanas, según lo que necesites. Después, durante el mes gratis, lo vamos ajustando contigo sobre la marcha. Antes de programar nada te enseñamos el diseño, para que lo veas y lo cambies a tu gusto.
Solo tú y los trabajadores a los que des permiso. Cada negocio ve únicamente lo suyo.
Nos llamas y lo cambiamos. El programa crece contigo.
Depende de lo que necesite tu negocio, porque cada programa es distinto. Después de la auditoría te damos un precio cerrado, antes de empezar nada, y la puesta en marcha se paga a plazos.
El primer mes es gratis precisamente para eso: lo usas en tu día a día y decides.
Sí, a través de un proveedor de facturación homologado, conectado a tu programa.
Cuatro preguntas rápidas y eliges día y hora. Sin compromiso.